Sexta historia de desescalada
D ía cero en la nueva vida de Mari Carmen. De pie, en el Cementerio Municipal de Cuenca, observa cómo descienden el féretro dentro del cual se halla su difunto marido. E n unos segundos desaparec erá de su vista, para siempre. Pero nunca desaparecerá de su memoria, ni de su corazón. Mario, su amado Mario, qui e n lo ha sido para ella todo en la vida, la ha dejado. Un infarto, de repente, sin esperarlo, en la flor de la vida. a los 55 años. M enos mal que con los hijos ya criados y emancipados. Laura , con su marido doctor, en Zaragoza. Y Marianito enseñando inglés en Madrid. E stán todos aquí juntos, en el cementerio, con el resto de la familia. Todo el mundo consideraba a Mario un buen hombre ; y lo era, vaya que s i lo era. Pero , para Mari Carmen, era mucho más. Era el amor de su vida ; lo que le daba sentido a vivir. G racias a él, había si...